Ella es como la venda que se cae para dejar ver el paisaje,
como el abrazo que ahuyenta las dudas,
los besos que curan,
es mágica,
es el "si" que cambia todos los "no puedo"
es el calor
que rompe mi hielo,
la tregua que calma el duelo.
Es la banda sonora a la que no igualan ni mil canciones,
ella es, y desde que es, yo también soy.
Llegó y me convertí en el ciego que vuelve a ver,
en el cojo que sueña con volver a andar,
y que da el paso,
el sordo que imagina como será un sonido,
y de repente lo recrea,
fui entonces como el que sale de un coma
y ve la vida de otra forma,
como el que descubre que la felicidad
es mucho más que las nueve letras que la forman
y que yo las llevo de bandera,
como modo de vida y de ser,
y que las seis letras de su nombre,
tienen mucho que ver.
